1.-
No siempre caer significa perder. “Cazando esa señal que pueda detonar” las ganas de
pelear, o de ceder.
Amuletos para no sufrir, para la suerte, para la mala fortuna del vecino. Para sentir, para animarse.
No hay ganas, no hay ánimos para levantarse de aquí. No hay. No das. No das. No puedes dar si no sabes siquiera quien eres. Es el detalle, perderse no al punto de no saber, sino de no querer saber.

credito

2.-

Un combo, un 2×1, una pareja. Vilmente juntos todo el tiempo, ignorando al mundo entero dentro de nuestra burbuja roja con corazones. Alguna vez fuimos. ¿Quién dijo “para siempre” y quién solamente no lo negó?

 

3.-
Hablando de amuletos, mis medias tienen bordado de trébol. La primera vez que las usé, mi novio me dejó por otra.
En la segunda oportunidad, perdí mi trabajo.
Hubo una tercera ocasión. Fue cuando sentí toda la noche una mirada sobre mí y nunca supe precisar de dónde venía. Podría jurar que no había auto siguiendo mi taxi, nadie hizo ruido al acercarse a mí ni tampoco al clavarme el puñal.

Combo de tres minificciones, inspiradas por la banda Piel Mortero y publicadas originalmente en Muebles e Interiores.