-“No te acostumbres a la monotonía aparente.” Eso dijo… – Ella puede ver la ironía en que te digan eso, y luego caigas en una rutina. Una distinta, no lo que tenias, pero eso no le quita lo repetitivo, redundante, rutinario.

Ahora ella sale más, no tiene pretexto para rechazar invitaciones y queda claro que todos se preocupan si dice preferir quedarse en casa, entonces dice que sí porque es más sencillo; y honestamente no prefiere quedarse en casa. No entiende cómo una casa tan vacía puede sentirse tan asfixiante, y tan enorme al mismo tiempo.

Sale, se divierte, regresa, llora, se asoma por la ventana, se desmaquilla, se asoma una vez más, duerme con la luz prendida.

-“No te acostumbres a la monotonía aparente.” Eso dijo… – Sí, eso también lo piensa y lo dice todas las noches hasta dormirse. Tarda mucho en dormirse. -Si tanto desprecia la monotonía, si tanto me quiso, quiere y querrá en teoría, ¿por qué de estar lejos no se cansa? ¿Por qué su nueva rutina no me incluye? ¿Por qué fue tan difícil quedarse aquí y tan fácil le es quedarse allá?

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s