Duelo.

No importando cómo llegué al punto en que una desconocida me dio el abrazo que ya sabía necesitar, les contare que sí, ese abrazo hizo toda la magia que esperaba; en el momento pude sentir como si con hilo alguien fuese remendando mis heridas de ubicación desconocida.

También les contaré que desde hace años, luego de analizar patrones por dos segundos, yo estaba esperando que algo se rompiera en 2017. Aunque la desconocida asumió que mi ruptura era de corazón, pues la verdad es que sí, pero no como ella imagina. Cumplí años, lo celebré más que las dos/tres veces anteriores, y después se me rompió el corazón, de una manera tan jodidamente inesperada, en tantos pequeños pedazos que hasta hablando con mi madre he llorado. O debería decir simplemente que he hablado con mi madre.

Da igual, el abrazo llegó y estuve muy tranquila por unos días. Pero un corazón roto no se arregla con un abrazo. Cuando se te rompe el corazón de esta forma, deja un vacío permanente. De igual manera gracias, universo, por el efímero alivio.

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