Duelo.

No importando cómo llegué al punto en que una desconocida me dio el abrazo que ya sabía necesitar, les contare que sí, ese abrazo hizo toda la magia que esperaba; en el momento pude sentir como si con hilo alguien fuese remendando mis heridas de ubicación desconocida.

También les contaré que desde hace años, luego de analizar patrones por dos segundos, yo estaba esperando que algo se rompiera en 2017. Aunque la desconocida asumió que mi ruptura era de corazón, pues la verdad es que sí, pero no como ella imagina. Cumplí años, lo celebré más que las dos/tres veces anteriores, y después se me rompió el corazón, de una manera tan jodidamente inesperada, en tantos pequeños pedazos que hasta hablando con mi madre he llorado. O debería decir simplemente que he hablado con mi madre.

Da igual, el abrazo llegó y estuve muy tranquila por unos días. Pero un corazón roto no se arregla con un abrazo. Cuando se te rompe el corazón de esta forma, deja un vacío permanente. De igual manera gracias, universo, por el efímero alivio.

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Ojalá supieras hacerme sentir mejor.

Ojalá todos entendiéramos que no porque a nosotros nos funciona algo (un tipo de motivación, un tipo de humor, alguna distracción) quiere decir que a otra persona también.

Ojalá entendiéramos que lo primero es escuchar al otro, pero realmente escuchar no solo asentir con la cabeza y seguir nuestro discurso.

Conozco a tantas personas que solo quieren dar su discurso, seguir su broma.

Busco novio para mi mujer. 

Mi parte favorita de esta película es cuando conocemos al Don Juan y no tiene nada típico de galán. Pero la labia, Goooooei. Te habla bonito, te regala florecitas, te prende cigarros y te deja su paraguas mientras te sigue hablando bonito. Es un cursi, hasta se enamoró. Es un chingon.

Luego esta el personaje del marido con sus miedos, su grandes muestras de inseguridad, y la supuesta culpa que derivaría el separarse de Dana.

Y Dana. Dana. Goooooei, estudio periodismo, le perdió el gusto a la vida Y NO INTENTABA OCULTARLO, pensó que podía ser ella con su mal humor y malas rachas y no por eso iban a intentar deshacerse de ella. Fue forzada a pedir disculpas por ser como es.

Dana y el esposo, cuyo nombre realmente no recuerdo, tienen una secuencia con “Brillas” de León Larregui… Ella estaba segura de querer comprar la casa rodante, él no. Me dolió esa secuencia. Me doliste tu.

Esa serie en la que odio a todas las protagonistas. 

Desde que terminó How I Met Your Mother he dicho muchísimas veces que deteste el final, deteste que Ted y Robin volvieran. Casi siempre la respuesta es “iviE, es solo una serie de ficción.” y ajá, pero también al tener guionistas puede ser mejor, puedes no desperdiciar/borrar el desarrollo que le diste a tus personajes.

La otra respuesta que recibo es que ese final “es muy real.” Todos los que opinan así, ojalá vieran Girls; excepto que no porque las protagonistas son odiosas, excepto casi siempre Shoshanna.

En la sexta temporada de Girls se hace incapie en la historia de las personas, en que ni siquiera quienes vivieron la relación la recuerdan igual; en seguir adelante pero de repente caer en cuenta de esos sentimientos vividos y como a veces eso nos hace querer volver, explorar todos los que tal si que hayan quedado sueltos.

En Girls… Eso de revivir o revisitar el pasado nunca funciona, ni siquiera en relaciones familiares. Volver siempre tiene algo de espejismo, de buscar a la persona que era pero esperando madurez. Volver puede ser muy tentador, pero en Girls solo sirve para que ambos personajes se den cuenta que ya no va a funcionar, por más amor y sentimientos que ambos tengan. Eso para mi es más real. Toda historia cuenta, es cierto, no puedes hacer como que no pasó, no la puedes borrar, pero no por ello ha de continuar.

Fue lo mejor. 

Y al cuarto día, otra vez escribo de ti. ¿Sabes los celos que me provoca ver fotos de ti con tu novia? Ahorita tu foto de perfil eres tú y un amigo y hasta me dieron ganas de comentarte que la dejes por siempre.

Al cuarto día, me acordé de ti. De poco después del inicio cuando tu amigo te pidió mi número y tú no sabias si dárselo y yo no sabia si de verdad no te molestaba. De más después cuando me viste platicando con alguien y pasaste a saludar tres veces en una hora.

Al cuarto día, y un año después de… A veces sueño que teníamos oportunidad de ser. A veces me imagino que tal si eso no hubiera pasado así. Son ejercicios inútiles, casi todo sólo pudo ocurrir de esta manera, no hubo grandes momentos de tomar decisiones, excepto uno con libros en las manos, de safari en el parque, un día soleado.

Ya no rompas mi corazón. 

Desde que te conocí pude haber imaginado no llegaríamos a ningún lado. No se si sepas que cuando tienes química con alguien, lo único que necesitas es sincronía. Pero coincidir con una persona no es como poner un reloj a tiempo, y en nuestro caso venimos de lugares opuestos y no vamos para donde mismo, ni nos interesa cambiar por el otro/al otro.

Estoy contenta del tiempo que logramos coincidir, de las bromas que nos quedaron, de las decisiones. Está bien, es la vida y no es ni triste ni agobiante, simplemente es.

Todo esto te lo puedo decir, lo único que no encuentro manera de explicarte es por qué me preocupo tanto por ti. A veces se me apachurra el corazón con las cosas que me cuentas, me suenan algo peligrosas o poco sanas y no quiero que te pase algo. Me da miedo que dejes de existir.

¡Felices caries!

Lo quería titular “Día de la desesperación” pero si después lo lee alguien que no capte la referencia, iba a quedar muy dramático. San Valentín, o San Caries Day… Pues no, no tengo mucho que escribir al respecto. Estaba viendo mis recuerdos de FB y por supuesto que ninguno dice lo mucho que asocio SCD con desesperación.

Recuerdo dos y ambos han sido muy desesperados. Desespera(nza)damente haciendo estrellitas de papel, con tal de no pensar en “algo”… y ese “algo” fue que mi plan universitario ya no iba a poder ser. Desespera(nza)damente escribiendo para terminar el borrador final de una tesina que siempre sí era de aquella misma carrera, y a lo mejor no debió haber sido pero qué esperamos si en vez de pensar, me puse a doblar papelitos de colores.

Que ambas cosas sucedieran por fechas similares es, claro, mera coincidencia y hay bastante vida entre una cosa y otra.

¿Este año? Este año estoy igual de Desespera(nza)damente intentando terminar mi segundo proyecto tejido sin tablita/telar. Lo primero fue una bufanda (que creo también termine cerca de otro SCD, pero ahí no estoy tan segura) hecha con agujas que hace poco volví a agarrar y no tuve ni idea de cómo carajos se usan; y esto que no se cómo se llama, pero es con ganchillo, es un proceso tan prueba y error que he usado tres ganchos distintos.

Aquel “algo” sigue danzando al fondo de mi mente,

pero ya no sé qué hacer con él.